Cuando el resumen generado se come el clic (y cuándo no)
En España ya hay consultas donde el recuadro de arriba basta y otras donde la gente sigue bajando. Cómo mirarlo sin dramatizar.
En las búsquedas informativas cortas — horarios, definiciones, «qué es» — el recuadro generado aguanta cada vez más la mirada. Eso no significa que vuestra página haya muerto: significa que el clic ya no es el único termómetro.
En Castellón vemos un patrón distinto en oficios locales. Quien busca un taller, una clínica o un estudio sigue bajando al mapa, a las reseñas y al teléfono. El resumen no sustituye la confianza de ver una calle conocida.
Nuestra forma de leerlo es dual: una captura de la consulta en móvil con sesión española, y una pregunta al cliente: «si esto fuera tu madre buscando, ¿le bastaría el recuadro?». Si la respuesta es sí, el contenido de esa URL quizá deba ser más útil fuera de Google — en la visita, en el correo, en la primera cita — y no una guerra por el fragmento.
Si la respuesta es no, entonces sí merece la pena escribir el párrafo que el recuadro no puede inventar: vuestra forma de trabajar, vuestros límites, lo que no hacéis. Eso todavía se clica, sobre todo cuando el resumen suena a todo y a nada.
No recomendamos reescribir el sitio entero «para la IA». Recomendamos marcar tres consultas de negocio y revisarlas cada mes. El resto es jardín que se poda, no un incendio.